una chica a mi lado habla con alguien por teléfono y le dice: “no me hagas sentir intensa por querer claridad”. Y no puedo dejar de pensar en cuántas veces me hicieron sentir que pedir lo básico era pedir de más
se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto